Cayey 

" Cayey de Muesas", "El Pueblo del Torito" ,"Ciudad de las Brumas",  "Ciudad del Coqui Dorado"

HIMNO
Clodomiro Rodríguez

Dejé en los campos de la patria mía un paraíso,
un verdadero edén.
Encuentro al mundo un campo frío y desierto
al compararlo con mi Borinquén.
¡Viva mi patria, mi bello país!
Viva por siempre glorioso y feliz!
Yo veo riquezas en esta tierra extraña.
Yo veo bellezas muy dignas de admirar,
pero hace falta un no sé qué de encanto
que sólo tiene mi terruño ideal.
Dejé al salir de aquellas playas niveas mi hogar querido,
el nido limpios como el sol.
Yo soy boricua.
Mi amor es Puerto Rico.
Para mi Islita no encuentro parangón.
Nací en los montes del centro de mi tierra.
¡ Yo soy boricua de sangre y corazón!

 

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ASOMBRO

Julio Cesar López

Desde el rostro horizontal de la sequía.
la hierba profanada del camino
le pregunta a la altiva palmera:
¿Qué manantial te sigue iluminando
el verde de tu cabello?
¿De cuál carcaj celeste
se desprendió tu flecha,
ostentación de aguja retoñada?
Hay una piedra cerca
que no pregunta nada.

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A CAYEY ME VOY

Jesús Ríos Robles

A las orillas del Plata
donde viví mis días primeros
a las márgenes del río
del pueblo tabacalero
a las sombras del Torito
donde cantan los jilgueros
me voy a ese pueblecito
donde está el ser que yo más quiero.

Me voy alegre contento
a cantar mi serenata.
Estamos cerca del Plata
qué alegres los campamentos.
Ya me voy, me voy, me voy, me voy
si Dios no me mata.
Me voy a Cayey a gozar
con los Rosas del Plata.

 Oigan a Rafita y sus amigos cantar A Cayey me Voy

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EL JÍBARO

Evaristo Rivera Chevremont

En su casa de campo, que es sencilla y pequeña,
veo al jíbaro nuestro. Triste es, como su casa.
Gris, cae sobre su frente, que es rugosa, la greña.
Su cuerpo es amarillo, de escasísima grasa.

Enfrente de la casa brilla un fuego de leña;
y, al calor de la brasa, plátano verde asa.
Mísero y dolorido, con lo más puro él sueña.
El es una gran forma de la más pobre masa.

Amante del terruño, con el terruño muere.
A un bienestar sin honra, pobreza honrosa quiere.
Su hierro, que es templado, dice de su bravura.

Su lengua es rural, pero muy abundante en tinos.
Barro dan a sus plantas los peores caminos.
Y es su deleite único la amarga mascadura.

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