POEMA DEDICADO A ASUNCIÓN

Joaquín Sabina

Uno escribe siempre la misma canción
Sobre un niño con cara de viejo
Que se atreve a volar bajo el cielo marrón
Que agoniza detrás del espejo

Uno inventa siempre la misma canción
Del poeta borracho y su musa
Del teclado mellado del acordeón
Del pecado mortal sin excusa

Uno canta siempre la misma canción
Otra noche en el bar de la esquina
Cerca de la estación, donde duerme un vagón
Cuando el tiempo amenaza rutina

Uno rumia siempre la misma canción
Como un perro ladrando a la luna
Con la misma trompeta y el mismo trombón
De mariachi que no hizo fortuna

Uno aprende siempre la vieja Guarania
Que el maestro Flores enseño
Ningun escenario es tierra extraña
Y es un lujo
Volver a Asunción.