Himno de Aguascalientes



Si el traidor a la lid nos provoca
¡Arma al hombro a vencer o morir!
Que el rehusar si el clarín nos convoca
Es afrenta en el mundo vivir.
 
Cuna ilustre de Chávez y Arteaga,
Que a la patria mil héroes le das,
Ciudad bella, hermosísima maga,
Dios te otorgue el progreso y la paz.
Nunca el sol de los libres su rayo
Niegue airado a tu bóveda azul,
Ese sol esplendente de Mayo
Que a tu gloria ha prestado su luz.
Él alumbre tu senda de flores,
Él ¡oh Patria! Otros triunfos te dé,
Y no logren los ciegos traidores
Nunca, nunca su luz obtener.
Del oprobio la mancha execrable
Cubra a aquel que la espada empuñó
Para hundirla a la madre adorada
Y a los viles franceses se unió.
Caiga, caiga la afrenta en su frente
Y en su nombre el eterno baldón,
Nunca, patria, te muestres clemente,
Nunca a Lares le des tu perdón.
Ciñe ¡oh patria! Tus sienes divinas
Con los lauros que arranca el valor
Y al mirar del imperio las ruinas
Alza ufana tus himnos a Dios.
Ya no el peso de infames tiranos
A tus hijos pretenda oprimir,
Que tu pueblo sea un pueblo de hermanos
Donde puedan los libres vivir.

                      Esteban Avila - 1867

 

Pelea De Gallos

A la feria de San Marcos,
del merito Aguascalientes,
van llegando los valientes,
con su gallo copetón.

Y lo traen bajo del brazo,
al sonar de la partida,
pa' jugarse hasta la vida,
con la fé en un espolón.

Linda la pelea de Gallos,
con su público bravero,
con sus chorros de dinero,
y los gritos del gritón.

Retozandose de gusto,
no se sienten ní las horas,
con tequila y cantadoras,
que son puro corazón.

¡Ay fiesta bonita!,
que hasta el alma grita,
con todas sus fuerzas,
¡viva Aguascalientes! (¡viva!)
que su feria es un primor.

(música)

Ya comienza la pelea,
las apuestas ya cazadas,
las navajas amarradas,
centellando bajo el sol.

Cuando sueltan a los gallos,
temblorosos de coraje,
no hay ninguno que se raje,
para darse un agarrón.

Con las plumas relucientes,
aventando picotazos,
quieren hacerse pedazos,
pues traen ganas de pelear.

En el choque cae el giro,
sobre el suelo ensangrentado,
ha ganado el colorado,
que se pone ya a cantar.

¡Ay fiesta bonita!,
que hasta el alma grita,
con todas sus fuerzas,
¡viva Aguascalientes! (¡viva!)
que su feria es un primor.






 

 

EL HUIZACHE

Nada sabe decir
pero le llega un golpe de frescura
y en un gozo aromado
hasta las ramas
sube la flor,
dorada
como el sol que le quema.
Erizado de espinas se levanta
en la mitad del llano.
Su fronda
es una copa
de polvo.
Cuando la roza el aire
es una tórtola
triste de sed.
Ay, pero en el verano
el huizache recibe
la humedad de la tierra.
Su débil tronco olvida,
reverdece las hojas,
ablanda las espinas,

Ay, pero en el verano
en una sola flor
amarilla, pequeña,
canta toda la tierra
.

Dolores Castro

 

 

 



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