Himno de la
Provincia de Esmeraldas


Letra y música: Tácito Ortiz Urriola

CORO
¡Salve, oh tierra, fecunda y gloriosa!
¡Salve, madre, de noble existir!
¡Seas siempre feliz, venturosa!
¡Oh, comarca, de luz tan radiosa!
¡Dueña augusta de gran porvenir!.

ESTROFAS

I
¡Oh, princesa, gentil y galana!,
nunca el hado dobló tu altivez
que en las lides de ayer y mañana,
Esmeraldas triunfará otra vez.

II
Nuestra selva erguirase indignada
del tirano a la audaz pretensión.
Y en la heroica, gloriosa jornada,
será ejemplo de gloria en la acción.

III
Desde el mar a las nieves del Ande,
por doquier libertad esparciendo,
van tus hijos rebeldes luchando
por la ruta de todo lo grande.

IV
Esmeraldas, altiva y bendita
joya augusta de nuestro Ecuador,
cantan himnos de gloria infinita
tus hermanos, rindiéndote honor.

 





   

TAL COMO EL AGUA

Antonio Preciado

Parto de que me bebo este poema,
de que yo siempre sueño cataratas,
de que no en vano se me va la lengua
si, aunque se atoren las palabras secas,
cuando empujo mi sed,
empieza el agua.
Empieza el agua buena de los niños
el agua niña del alegre charco,
el agua de los lunes,
los domingos,
el agua primordial de todo el año;
el agua audaz que se decide a ola,
el agua firme que horadó la roca,
el agua torrencial que me ha mojado;
el agua lavandera de la casa,
el agua pobre que jamás descansa,
el agua que anda a pie por los sembrados;
el agua perspicaz que al coco trepa,
el agua que pensó con la cabeza,
el agua sabia que colmó el milagro;
no el agua tonta que confió en la arena,
no el agua boba que se dio a la pena,
no el agua insulsa que se ha vuelto santa,
no el agua que se enjuaga los pecados,
no el agua dolorida de la lágrima,
no el agua boquiabierta de la gárgara,
no la gota voraz como un océano,
no el agua mansa resignada a poco,
no el agua muerta de los ahogados
ni el aguasangre de mi pueblo roto.

 

Antonio Preciado nació en Esmeraldas, Ecuador, el 21 de mayo de 1941
 

 

   

   

   

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