HIMNO A LA PAZ


La Paz, que en este día
de Julio se engalana
con timbres de que ufana
recuerda su esplendor.

Patriótica armonía
de pueblos cuya historia
ligada esta en la gloria
de su ínclito valor.

CORO

Saludando de Julio el gran día,
que es el pueblo paceño blasón
celebremos con grata armonía
de valientes y libres la unión.

Los timbres de su fama
la America en un templo
conserva como ejemplo
de honor y de virtud.

Y al fuego que la inflama,
su suelo viendo hollado
se inspire en el pasado
su heroica juventud.

Titánicos guerreros
del cielo como gracia,
la invicta democracia
nos dieron por pendón.

Si alguno hollar sus fueros
intenta en lo futuro
será de bronce un muro de
América la unión.

Letra: Ricardo Bustamante
Música: Eloy Salmón

 



CANTO AL DEPARTAMENTO DE LA PAZ

Enrique Rocha Leigue

Fragmentos de Canto al departamento de La Paz, incluido en A Veces una Ciudad y otros poemas (Editorial Gente Común, La Paz).


Y ahora en dónde sobre qué vínculo
En qué piedra he de apoyar el alma
Para pensar que aquí hubo una ciudad
Hermosa por sus cumbres nevadas

- . -

De horizontes internos de altipampa
con estéril desnudez en sus ojos
viendo blanca caravana de montañas.

- . -

¿Es un invento esta ciudad?
Como ciudad inconclusa que la llaman
Es preciso fundar un nombre
Apenas víspera de una capital,
Como una predicción fecunda.
Yo podría llamarla “Las Quebradas”
Serranías o en la guerra Mururata,
y en La Paz con un Huayna Potosí.

- . -

Nada: Hoy abandonada a su suerte
Sólo viento sin ladrido que ahuyenta
Heme aquí elevando el estandarte de su gloria
Jugando con campanarios, dibujando
Calles inmemoriales; completando la envoltura
Oral de mi ciudad con su Illimani.
Desde la Camacho lo contemplo en su esplendor

- . -

Volcada. Porque no tuvo tiempo todavía
Para las acomodaciones nuevas del amor.
Con su afamada estirpe andina.
Ese pueblo agazapado en sus colinas.
Perdiéndose orgullosa en esas calles
Y en la bruma de los tiempos sin memoria
Desplumados los aymaras en pedazos.

- . -

Y La Paz refulgió en la brillante piedra
Del dios sol andino, adorándolo.
Bloque asombroso, Puerta del Sol
Fortaleza adornando la inconmensurable<
Altipampa donde en Laja fundó un día
Don Alonso de Mendoza esta ínclita ciudad.

- . -

El Illimani la contempla tendida
En un hoyo surcado de montañas
Y la pampa andina poblada de llamas
Vibrando su pelaje como alas de una mariposa

II

Al empezar así te digo:
¡Tiwanaku eterno!
De dentro a fuera,
de raíz a las ramas
de tu Kalasasaya fecundo
abro mis fuerzas
para cantar tu gloria,
para cavar tus muros
y sentir el esplendor
de tu Warikasaya,
con fanatismo de vital amparo.

- . -

Y acoplando tus ciegas
superficies
con el rítmico apego
de tu puerta dorada
que desafía al sol
en la augusta aureola
del saturnal sacrificio
en solsticio fecundo
donde rindo mi tributo
al agua, a la tierra, al fuego y al aire.

- . -

¡Raza de bronce!
Aimaras de empuje
mandando en la marka
andina. Ancestral Ayllu<
haciendo y deshaciendo lo que inician
sembrando amaneceres
recreándose a sí mismos
en continua aspersión
de halagos ancestrales.

- . -

De tu Kalasasaya mística.
Unión de elementos, nido andino
de cóndores de un mágico venero
de aquella fuerza aymara.

IV

“Sorata perla andina la gemela de La Paz
Sorata cantarina con arrullos de torcaz”
Es el canto que un indio de tu lar
puso en los labios de su imilla en el hilar.
¿De qué nieve remota, de qué aromas lejanos
de qué luna y neblinas cristalizó tu estrella?...

- . -

C o r o I

Mi tierra ha de ser mi choza
sembrar estrellas mi oficio
indiecito de la puna
ser danzante del destino

- . -

un día me iré a quemar
toda quinua del dolor
entonces ha de haber cariño
cuando coseche la papa

- . -

Oh mi altiplano querido
Yo te amo porque nací
y eres todo cuanto tengo
te amo tierra con tu luna
la caravana de nieve
en la ontananza del Ande.

- . -

Viendo tu cuerpo y yo voy
queriéndote porque vi
tus montañas blanquiazules
de patria tirada en trenzas
de mi hermana, compañera
indiecita del aguayo.

- . -

Y aquel indio milagro
Kallawaya del valor
la sonrisa y el sabor
de mi alma india en la boca
viendo debajo la sangre
que yo sabré combatir
sin saber adónde voy
porque ya me quedo aquí.

VI

Fue el amor fecundado por la brisa
De ese lago majestuoso y misterioso
Muy poblado en extraño movimiento
De nuestra Virgen Morena de Copacabana.

- . -

Yacen en el altar oliendo a golondrinas
Y en el camarín la campana descarnada
De la ventana en que se divisa el Lago
Titikaka azul acueste en alto de arboleda
Hoy los pájaros sonrientes van volando
Alrededor del Calvario Natural
Cerro del Niño, Cerro de la Virgen
Colosal Lago Sagrado de los Incas.
- . -

Río Madidi de aguas salvajes
Mi voluntad se echó a tus ruidos
Como el clamor que hay en tu selva.

- . -

Floresta inmensa parque natural
Yo vengo desde las breñas
Donde el trueno trae un mensaje
Que se descuelga en ráfagas de amor.

- . -

Y así desde Apolo y Pelechuco
Creyendo que las aguas del Madidi
Zona de múltiples herbarios
Se asoma cual sangrienta liturgia.

- . -

Por las propias arterias de ese parque
Donde enciende la voz del olvido
En las horas trágicas de la vida

- . -

El gran río del Señor del Bosque
Que ilumina la selva tropical
Que cantando van las aguas de leyenda
De sus bosques caminando en esos montes.

[…]
Gente linda que va en pos de la conquista
De aquella agua grande, agua soberbia
Donde la voluntad será como la tuya

- . -<

Orgullo de La Paz, florido vergel
Reservación de un divino esplendor
Que en hechizo feliz del Universo
Humilde y grande serás para este mundo
La reserva feraz de un futuro infinito.

Tierras mojadas de las tardes líquidas
desde Ixiamas a Sambuena* voy volando
sintiendo la lluvia que cuchichea
el sonido de los crótalos y ranas
y un redoble del agua del río Beni.
*: Apócope de San Buenaventura, región del noreste de La Paz colindante con el departamento de Beni.

Tierra mojada de las tardes olfativas
en la búsqueda de tesoros ignorados
hacen que huela las napas de petróleo,
soledades del éter, y en ellas se desposa
con la ulterior paloma del bíblico Noé.
Paraíso tropical, mientras se obstina
el tablero del rayo, por la nube cenagosa.

Tarde mojada de hábitos labriegos
en la cual reconozco la caña de azúcar
porque en los llanos veraniegos
bajo el auspicio de la media luz
el alma se licúa sobre las náyades
de ese baño de amor de la selva tropical.

En Colquiri de terrenos estañíferos
yo recogí este oficio de minero
y no tuve remedio
el hombre, el suelo, ácido
su axila donde busco soluciones.
Y no hallo sino hurañas minerales.

Nada sino la piedra golpeada desde adentro
en la bocamina me pregunto
donde no hay sino silencio
y al cavar, recojo un rostro antiguo
y el corazón en polvo: mascarón
que volvió a la disciplina de la tierra.

Me toca en los túneles del tiempo
la memoria, el sueño toparme a mi pasado
sólo el minero es la ternura marcada
por los dedos airados del azufre.
Mina roída hasta el vacío por amor.

Coro Coro: Montaña de Cobre
donde el trueno tiene su guarida.

El indio no puede decirle:
aquí estoy, el relámpago
y me acostumbro en el páramo
con pajonal y arena en su alarido.
Nube y neblina atardecer en la ilusión

adustez de la intemperie, injusticia
del bórax y el azufre
cerradura de hielo donde se quema el hombre
habituado en una temperatura de entrepiernas
metálico polvoriento en los socavones
de tirantes climas difíciles al tacto.

WAYAYAY

(Los Kjarkas)

Voy a contarte hoy mi triste pena
la soledad yo llevo en mi alma
Voy a contarte de tristes desengaños
De ilusiones y de sueños que eh vivido

Entre montañas valles eh nacido
me acunaron los waynas en su encanto
y al florecer mi tierra en su charango
Vi crecer las zampoñas con el viento

Wayayyayay wa yayay wayay waya wayayay
wayay waya wayayay................

=====x=====

Voy a contarte hoy mi triste pena
la soledad yo llevo en mi alma
Voy a contarte de tristes desengaños
De ilusiones y de sueños ke eh vivido

Entre montañas valles eh nacido
me acunaron los waynas en su encanto
y al florecer mi tierra en su charango
Vi crecer las zampoñas con el viento

Wayayyayay wa yayay wayay waya wayayay
wayay waya wayayay.....











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