El Punto Guanacasteco

Nació por los años 1830 y su cuna fue el regazo mismo de este pueblo. Màs de cien años corriendo por las venas y el gusto musical de nuestros antepasados en todo Guanacaste y en el resto del país.
Este ritmo de punto (parrandera) es ritmo auténtico costarricense nacido en nuestra provincia. En el campo musical es el sello particular, que nos une y nos identifica.
Fue en 1944 en el Gobierno de don Teodoro Picado es oficializado como Danza Nacional de Costa Rica.


 


El tambito.

Tiene uno origen desconocido. Se cree que desciende de la antigua danza española.
Es parecido al floreo en su compás y en el dibujo rítmico del bajo. Actualmente, en el territorio guanacasteco, se toca la pieza llamada “El zapateado” en forma de tambito.
Este baile se llamaba en el siglo pasado “El zapateado de Cádiz”, lo que hace suponer que tiene una influencia española.
El ritmo de tambito es ¾ sin copado.

 

LA MÚSICA FOLCLÓRICA COSTARRICENSE

La música foclórica es la hecha por el pueblo, que se ha convertido en tradicional y que, al ser imitada, sufre variaciones a través de los años. No es erudita. En Costa Rica hay cuatro zonas, perfectamente delineadas, donde se produce música folklórica: Guanacaste, los Valles Centrales, Limón, San Isidro de El General. A la música de estas zonas, las llamaré en adelante, guanacasteca, aldeana, limonense, generaleña, respectivamente. En otras regiones del país se compone música que es copia de este folclor.
Lic. Wilber Alpírez Quesada

 

 

LA MÚSICA GUANACASTECA

Es la más conocida, hasta el extremo de considerársele equivocadamente como la única folclórica del país.
Buen modelo de ella es la danza “Los amores de Laco”.
Los ritmos folclóricos más corrientes de esta zona son: danzas callejeras, puntos, parranderas, arranca terrones, batambas, tambitos, garabitos, floreos y barranquitas.
Algunos de estos ritmos, no son autóctonos, pero han adquirido carta de ciudadanía guanacasteca. En ellos encontramos influencia española, nicaragüense, cubana, panameña y colombiana.
Las danzas son el estilo antiguo. Su ritmo está copiado de la andaluza.  Son muy vivas, a veces alternan el ritmo binario con el ternario.
Se acostumbra tocar una danza antes o después de otro ritmo, folclórico como el punto o de un ritmo criollo como la jota o la polca.
Las “mascaradas” y los “topes” se amenizan con la forma jota-danza y las “corridas de toros” con la forma danza-punto.
A este estilo musical se le llama “parrandera”. Antiguamente se hacían bailes públicos en las esquinas de las calles más importantes de los pueblos guanacastecos.
Actualmente se usa este nombre para designar a toda danza o contradanza alegre, “alborotera”, que sirve para amenizar cualquier festejo y que es tocada por alguna banda, filarmónica, charanga o marimba.

 

 

 

LA MUSICA ALDEANA

Es la compuesta por autores anónimos de los Valles Centrales. Las bellas tocadas que de cuando en cuando se escuchan en las “Serenatas Campesinas” son canciones folclóricas que tienen influencia española.
“No puede haber amor como el primero” y “Despierta niña”, son buenos ejemplos de esta música aldeana.
En esta zona abundan las danzas, ritmos del cual se derivan todos los demás.

 

 

 

LA MÚSICA GENERALEÑA

Es la del sur de la región de San Isidro de El General.
Es un folclore distinto, casi desconocido en el resto de la república.
Son corrientes los ritmos de “Tambito” y “Campera” y las tonadas campesinas como “Palomita encantadora”.

LA MÚSICA LIMONENSE:

Es el resultado de diversas influencias que han originado varias ramas folclóricas: una es la Hispano-Aldeana influenciada por la música tradicional y aldeana que, a su vez, se originó de la española.
Por ejemplo la ronda infantil “Mirón, mirón”, se popularizó y tomó forma propia en esta zona.  La versión limonense de esta canción fue publicada en el “Cancionero Infantil Universal de Bonifacio Gil”.

 

 

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