BIENVENIDO A BUENOS AIRES
Horacio Cives - Héctor Varela - Ernesto Rossi

Hay muchas maneras de conocer el mundo,
en Francfort la cerveza, los toros en Madrid,
los charros mejicanos, la luna de Venecia,
la nieve y el romance, del pícaro Paris.
pero cuando te llegues, un día a Buenos Aires,
andando por sus calles, buscando un souvenir,
el tango y la milonga, serán la bienvenida,
alegre del porteño, cantor y bailarín.

Bienvenido a Buenos Aires,
capital de mi Argentina,
una mano y un amigo,
los espera en cada esquina,
día y noche hay alegría,
nunca duerme mi ciudad,
bienvenido a Buenos Aires,
para vivir o soñar.

Deporte a lo grande, que todos los domingos,
embarga a Buenos Aires, lo llena de emoción,
al ver a Leguisamo, a Racing y Estudiantes,
a Nicolino Loche, corona de campeón.
un tango no me alcanza, para contarlo todo,
venite a Buenos Aires, en barco o en avión,
Ezeiza o Puerto Nuevo, esperan tu llegada,
con los brazos abiertos y este tango canción.

 

BUENOS AIRES

Joaquín Sabina - Fito Páez

En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
En Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Y Buenos Aires es un bicho que camina,
ensortijado entre los sueños y la confusión.
En Buenos Aires descubrí que el día
hace la guerra, la noche el amor.
En Buenos Aires leo, fumo, toco el piano
y me emborracho solo en una habitación.
En Buenos Aires casi todo ya ha pasado
de generación en degeneración.
Y Buenos Aires come todo lo que encuentra
como todo buen Narciso, nadie como yo.
Pero el espejo le devuelve una mirada
de misterio, de terror y de fascinación.
Buenos Aires, buenos aires,
buenos aires para vos.
En Buenos Aires toca Charly en un biloche
planetario, es alto y voluptuoso.
En Buenos Aires llega un punto en que ya nada
vale nada y todo vale nada.
En Buenos Aires nos acechan los fantasmas
del pasado y cada tango es una confesión.
Cuando en el mundo ya no quede nada,
en Buenos Aires la imaginación.
Es una playa macedónica tan cierta
y tan absurda viven Borges, Dios y el rock and roll.
En Buenos Aires viven muertos, muertos viven
y no quiero más tanta resignación.
Yo quiero un barrio bien canalla, bien sutil
y bien despierto, supersexy,
quiero una oración
que nos ayude a descorrer el velo
y que termine la desolación.
Buenos Aires, malos tiempos
para hacerte una canción.
En Buenos Aires los amigos acarician
y los enemigos tiran a matar.
En Buenos Aires, San Martín y Santa Evita
montan una agencia de publicidad.
En Buenos Aires, la política... que falta
de respeto, que atropello a la razón.
En Buenos Aires, el fantasma de la ópera
camina solo por Constitución.
En Buenos Aires tengo más de lo que quiero
pero lo que quiero nadie me lo da.
En Buenos Aires hay un Falcon pesadilla
en el museo de cera de la atrocidad.
En Buenos Aires falta guita pero sobran
corazones condenados a latir.
En Buenos Aires amanezco, resucito,
me defiendo a gritos, quiero ser feliz.
En Buenos Aires cuando hablamos de la luna
solo hay una: la del Luna Park.
En Buenos Aires he perdido mil batallas
pero hay una guerra que pienso ganar.
Buenos Aires.
En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
(cuando en el mundo ya no quede nada)
en Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Todas las noches sale el sol
todos los días vuelve el sol.

LA CANCION DE BUENOS AIRES

M.Romero - A.Maizani - O. Cúfaro

Buenos Aires, cuando lejos me vi
sólo hallaba consuelo
en las notas de un tango dulzón
que lloraba el bandoneón.
Buenos Aires, suspirando por ti
bajo el sol de otro cielo,
cuanto lloro mi corazón
escuchando tu nostálgica canción.

Canción maleva, canción de Buenos Aires,
hay algo en tus entrañas que vive y que perdura.
Canción maleva, lamento de amargura,
sonrisa de esperanza, sollozo de pasión.
Ése es el tango canción de Buenos Aires,
nacido en el suburbio que hoy reina en todo el mundo.
Éste es el tango que llevo muy profundo,
clavado en lo mas hondo del criollo corazón.

Buenos Aires, donde el tango nació,
tierra mía querida.
Yo quisiera poderte ofrendar
todo el alma en mi cantar
y le pido a mi destino el favor
de que al fin de mi vida
oiga el llorar del bandoneón
entonando tu nostálgica canción.

 

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PROVINCIA DE BUENOS AIRES